En las caras,
en las sonrisas de otros,
en tantos lugares
espero que aparezcas
y te acerques.
Y te veo,
en ocasiones,
en mis momentos,
en los segundos
que me pasan despacio
tan lejos, tan lejos,
de todo cuanto veo
de todo cuanto tengo
de todo cuanto siento.
Y si me llega la hora
de averiguar cómo pararlo
no sé si tendría fuerzas
para querer intentarlo.
En este agujero
los relojes se sonríen
y me agarran las piernas,
mientras yo te veo
en las caras,
en las tristezas de otros,
en mis noches, no,
en todas las noches.
Que el aire sea menos pesado
cuando me haga el amor
Que el tiempo no sea tal
y la menta tenga su sabor.
En las caras, te veo
En las despedidas, no respiro
La menta, ya no la percibo
Y el olor, el olor
El olor lo recuerdo,
se pasea, en los cuerpos,
como tú te me apareces;
en las caras,
en las sonrisas de otros,
en tantos lugares,
donde tú ya no estás.
domingo, 25 de agosto de 2013
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