viernes, 15 de octubre de 2010

Oh, ella

Perduda en una gran ciutat, així com estic, a vegades ni me trob a mi mateixa. Tant si l'enyor com si no, ella està dins es meu cap, i per res sortirà; diu que no vol, i a més jo tampoc deixaré que surti.
Verda i gris, no molt catalana ni molt espanyola, per jo té aquell color rosa tan guapo. Ella, que m'ha vist créixer i m'ha deixat trepitjar-la, me veu ara lluny, enfora d'ella i sense ser-hi del tot.
Jo m'adorm enamorada, pensant que hi tornaré, perquè és un altre món, és es meu món, és sa meva millor amiga.
Mírala, que a vegades no me deixa dormir i me desvetlla.
D'altres vegades m'ajuda a dormir, perquè me diu que aviat mos veurem, i jo m'adorm tranquila. No obstant, sempre m'acompanya per allà on vagi, i me recorda què, qui i com soc exactament, per si de cas no me'n record. A més me xerra com jo sempre ho he fet, com sempre m'han xerrat, i així jo me sent millor.
Ja m'agradaria tenir-la en es costat, per poder-li xerrar i dir-li lo que m'ha passat, què pens i com ho he assimilat. A vegades li xerr a crits interiors i jo sé que ella m'escolta, encara que estigui molt lluny.
Estimada Mallorca, no te preocupis, m'hi acostumaré. No saps com t'estim!

lunes, 11 de octubre de 2010

Mis 18

"Tenemos que pasar un momento por Palmanova.."
"Vamos a bajar para que él vea un poco el bar.."
"Algún día podríamos tocar aquí"
"¿Y cómo se llama el bar..?"
No me di cuenta, me la comí entera. No veía nada cuando me tapé la cara con las manos, pero aún así sentí el flash al entrar. Muchos besos, nunca demasiados; felicitaciones y agradables abrazos.
Yo no tengo mucho dinero, pero me siento rica, a rebosar, exageradamente. Solo lamento no haber nacido con diez bocas en vez de una, para que no sienta tan pequeño el "gracias" cuando lo digo. Hasta trajeron la batería nueva, todo. Cómo tronaba, menudo monstruo.
Estuve cerca del cielo, muy cerca. No lo toqué con la punta de los dedos, sinó que metí los brazos y lo saboreé, lo abracé y él me lleno de felicidad.
Muchas caras, con tantas sonrísas, y todas eran para mí.
Muchos regalos, tildados de innecesarios, pero tan agradecidos siempre.
Mucha risa. Me reí y me reí y me volví a reír como no recuerdo haberlo hecho nunca. Me explotaba el pecho, feliz, radiante, exultante, eufórica. Me sentí nueva, como si volviera a nacer, como si todos los problemas que asaltaban mi interior no tuvieran lugar ahí. No había sitio para ellos.
Viví también en un video un repaso de todo lo que yo era y soy. Más felicitaciones, más gente en la que apoyarme. Muchas risas nuevas.
Y me doy cuenta de que tengo un apoyo, un apoyo firme que me enseña a tener ganas de hacerlo y vivirlo todo, siempre sin rendición. Sé que están ahí, aunque haya veces en que no los pueda ver, aunque no estén presentes o se encuentren a cien kilómetros de mí.
Invito a todo aquel que quiera a lo que comúnmente se llama "soñar" y les aseguro que los sueños se pueden cumplir, que ninguno es imposible y que hasta se puede volar. Porque yo estoy segura de que ayer volé, y muy alto.
Muchas gracias a todos aquellos que estuvieron ahí y que siguen estando.

Aina