miércoles, 9 de junio de 2010

¿Qué es?

Gusta creer que es imperdible y luminosa. Gusta creer que es eterna o al menos se intenta que lo sea. Se piensa que es una rareza en algunas personas, pero no se sabe de verdad. Algunos la muestran más y otros menos. Depende del día y de la noche. Depende de si se recibe un "sí" o un "no". Depende de si se rompe o no se rompe, depende de si desaparece o no desaparece. Antagónica de todo lo oscuro, no suele estar en todas partes, no lo puede abarcar todo, mas a algunos les gustaría que así fuera. No tiene alas ni puede volar, pero es contagiosa y se reproduce igual de rápido que se borra. Visita hogares, personas, y a veces tan solo caras, solo caras. Normalmente surge de lo más hondo y repta hacia la superficie por escaleras intrínsecas a veces fáciles y a veces dificiles. Todos la queremos, pretendemos conseguirla, aunque se diga que no. Se puede compartir y se pueden comprar copias y originales. Presente en los reencuentros, las despedidas, en las salidas, las entradas, los recuerdos..
Es potente, tenue, luminosa, mentirosa, grande, pequeña, contagiable, falsa, verdadera, ambiciosa, cruel.


Esto amigos míos, es tan solo la felicidad.

domingo, 31 de enero de 2010

Con lupa

Miro la hora en el móvil, las cuatro y cincuenta y ocho. Pienso, "están a punto de llegar". Meto la llave en la puerta de salida, y oigo el rugir del motor de la furgoneta, que se asoma brillando al sol por la estrecha calle. Bajan del coche, se acercan, y yo abro la puerta. En ocasiones la furgoneta llega antes del que viene caminando, pero el órden de los factores no altera el producto en este caso.
Tras un intérvalo de tiempo de 24 segundos, en el que nos saludamos, nos sonreímos y bajamos aquellas escaleras húmedas, meto la llave en la puerta de la bodega, la giro, y la puerta se abre con un seco "clac". Entro en la bodega y percibo el olor suave a humedad mezclado con el aroma indescriptible que los cuatro tan bien conocemos.
Entramos, uno detrás de otro, con cuidado de no dar con el mastil en la pared. Enciendo la luz, la poca luz que hace que esta sala parezca una sala de baile nocturno. Una bombilla azul, la otra naranja.. ellas le dan un ambiente deseable a este lugar, tan nuestro.
Un enchufe dentro, el otro también, el amplificador de este grave instrumento, el amplificador del que hace la melodía de la rítmica y el solo, mi amplificador, todo bien colocado. Él comprueba que el doble pedal funciona. Él concecta el jack a su instrumento y lo afina. Él necesita dos jacks porque utiliza pedal, un pedal que funciona muy bien. Y yo, silenciosamente, después de ajustar el volumen, muevo el interruptor hacia arriba y se oye un ligero "pum" que me indica que el micrófono funciona.
Hablamos, "¿qué tal estás?", "bien", "el otro día.." y así invertimos un cuarto de hora en intercambiar pensamientos, emociones, dudas, escuchar cómo truena la batería y disfrutar de unas improvisaciones o unas melodías que en ocasiones algunos conocen, y los otros no. Yo sonrío como no suelo sonreír.
Él toca el primer acorde, después de que alguien diga "bueno, ¿empezamos?" y yo siempre le paro y pido que porfavor, suenen las baquetas antes.
"Tac, tac, tac" hacen sus baquetas mientras sonríe. Y entra el primer acorde, y el segundo le sigue. Sensación de paz y motivación. Los acordes se suceden hasta que la melodía avanza hasta un punto en el que yo sé que tengo que coger aire. Después de pensar, "qué bien, qué bien" mis pulmones reciben una bocanada de aire de aquel lugar tan mío, nuestro, y las cuerdas vocales se preparan. Y cuando llega el momento preciso, dejo escapar el aire haciendo vibrar mis cuerdas vocales. La canción va avanzando y tengo que reconocer que la primera vez pensé, sorprendentemente, que me gustaba cómo quedaba mi voz unida a esos instrumentos.
Ese es el lugar donde en la pared se puede leer "This is our self-freedom".
Ese es el lugar en el que me refugio, en el que no me duele nada, en el que no me hieren, en el que siento que de verdad cuentan conmigo.
Ese es el lugar donde yo siento que sí que puedo, ese es el lugar que yo creo que puede curar el alma, aunque solo sean cuatro paredes.

Ahí es donde yo me escapo, allí, es allí, solo allí.

Self-freedom.

domingo, 2 de agosto de 2009

El principio

Hola! Yo soy Aina (:
Ni Ana ni Ania, Aina. Que siempre hay confusiones.

La verdad es que hace tiempo que quería hacerme un blog de estos, y no encontraba tiempo. Sin embargo, esta es una fantástica noche de verano para empezar. En realidad no sé de qué escribir, supongo que acabaré contando mi vida y exponiendo mi opinión sobre algunos de los temas que actualmente se tratan con más frecuencia. Hay algunos que se han hecho famosos con su blog, ya ves.

Este verano.. prometía. De verdad que sí. Por aquí donde yo vivo, Santa Ponsa, hay unas pocas discotecas y muchos pubs. Nunca me había interesado mucho la vida nocturna, puesto que prefiero quedarme en casa leyendo, o escuchando otro tipo de música. Pero eh, este iba a ser mi verano, ya tengo 16 años y se supone que ya puedo entrar en los pubs. Sí, antes me dejaban entrar, se ve que aparentaba bastante más, pero ahora ya tengo 16 y es oficial, ya puedo enseñar el DNI. Ya ves tú qué cosa. Este verano pensaba salir más e iniciarme en la vida nocturna, como muchos de mis compañeros ya han hecho. No os penséis nada, la verdad es que el alcohol y las cosas "fumables" y "esnifables" no me atraen, no es ese tipo de noche el que quería probar. Tenía necesidad de probar la noche que pasas con tus amigas bailando y haciendo el loco sin importar quién te mira ni qué piensan de ti en ese momento.
Verdaderamente estúpido, ¿verdad?

Al final, me quedo con mis cómics manga de friki, como así los suelen llamar, en mi casa. La verdad es que este no es mi verano. Fíjate que yo me lo imaginaba saliendo por ahí con las amigas, yendo a casa de algunas a dormir, yendo con una persona especial a muchos lugares.. y PAF! es una de esas hostias que te da la vida en toda la face, para que te enteres. Y además sonó, dolió bastante. En todo este mes he aprendido mucho más de cómo pueden ser las personas que en toda mi vida hasta ahora.

Sí, sé que os estoy soltando una parrafada, pero ya ves tú, no tengo nada mejor que hacer. La verdad es que este ha pasado de ser un verano de color rosita fosforito a un verano con unas manchas negras suficientemente grandes como para no dejarte dormir y dificultarte el hecho de comer. El tiempo todo lo curan, eso dicen, y parece que es verdad. Eso espero.

De entretanto, intentaré recuperar el verano que tenía pensado. Quedaré con toda la gente que pueda, puesto que hace mucho que no quedo con según qué gente. Y los echo de menos. Algún día supongo que los nombraré, con su consentimiento. Supongo que ya os iré contando más.

Alguien me dijo una vez que yo tenía luz. La sonriente y siempre feliz Aina. La verdad es que me gusta. Me gusta.

Hasta aquí mi primera y torrante entrada, espero que no haya costado mucho de leer.
Un caluroso saludo a todos.

Aina.